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LA CONSULTA ESPECÍFICA D'MPOC DE L'HOSPITAL SON LLÀTZER FA DEU ANYS

18/11/2020
La consulta monográfica sobre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), pionera en las Islas Baleares cumple 10 años. Actualmente atiende 150 pacientes con EPOC.

En el año 2010, el Servicio de Neumología del Hospital Son Llàtzer puso en funcionamiento una consulta monográfica sobre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), pionera en las Islas Baleares. Tras 10 años de funcionamiento, la Dra. Antonia Fuster, responsable de dicha consulta, explica que «actualmente atendemos a 150 pacientes con EPOC avanzado. Con ello conseguimos un mayor control de los síntomas y una disminución del número de ingresos hospitalarios y de visitas a urgencias a causa de esta patología». La EPOC es la cuarta causa de muerte en España, por detrás del cáncer, las enfermedades cardiacas y las cerebrovasculares. En las Islas Balears, cada año hay 24,13 muertes por cada 100.000 habitantes a causa de la EPOC. La prevalencia es del 11,1 % entre la población insular (13,6 % en hombres y 8,5 % en mujeres). Es una patología muy frecuente entre la población española, sobre todo en los hombres, aunque en los últimos años ha aumentado de manera importante entre las mujeres, debido a la incorporación del hábito tabáquico. Según el estudio reciente EPISCAN II (2019) —el mayor estudio sobre EPOC hecho en España—, el 11,8 % de la población mayor de 40 años en España padece enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Las diferencias son significativas entre hombres y mujeres, con una prevalencia del 14,6 % y del 9,4 %, respectivamente. Además, se identifica en el estudio un preocupante incremento del infradiagnóstico de la enfermedad, que alcanza el 74,7 %. Según los datos del estudio previo —EPSCAN I (2007)— la prevalencia global de la EPOC era de un 10,2 % (15,1 % en varones, 5.6 % en mujeres). Preocupa el incremento de la prevalencia global en la última década, sobretodo en mujeres. Según el estudio ConocEPOC, un estudio de ámbito estatal, solo el 17 % de la población española sabe qué es la EPOC. Hasta la fecha, la relación entre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la COVID-19 no está clara, pero se sabe que se asocia a un mayor riesgo de desarrollar una forma grave de la enfermedad (con necesidad de ingreso en cuidados intensivos/ventilación mecánica o fallecimiento). Un reciente metaanálisis determinó que en los pacientes con EPOC el riesgo de desarrollar una forma grave de COVID-19 se multiplicaba por 4. Parece que hay una evidencia de que el tabaquismo activo propicia una forma más grave de la enfermedad, por lo que es razonable esperar que su abandono tenga efectos beneficiosos. Causas de la EPOC La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es el término general que engloba a enfermedades como la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. La EPOC es una enfermedad crónica y progresiva que se caracteriza por una dificultad al paso del aire debida a una inflamación de los bronquios. En nuestro ámbito la causa más frecuente es el tabaco. En fases iniciales aparecen síntomas como tos, expectoración y fatiga; a medida que la enfermedad progresa, se produce una incapacidad para hacer las actividades de la vida diaria tales como vestirse o caminar. Además, el paciente puede necesitar oxígeno. La causa principal de EPOC es el tabaquismo. También pueden sufrir la enfermedad personas no fumadoras a causa de la exposición continuada al humo de la combustión de la biomasa (hornos de leña y estufas en ambientes escasamente ventilados, principalmente en los países en vías de desarrollo), aquellas que vivan en lugares con una gran contaminación industrial o personas fumadoras pasivas. Para diagnosticar la enfermedad es necesario hacer una espirometría, que es una prueba sencilla, de diez minutos de duración, donde se comprueba si hay alguna alteración de la función pulmonar. La medida más eficaz para evitar el inicio de la enfermedad y su progresión es dejar de fumar. Los tratamientos con fármacos broncodilatadores y antiinflamatorios inhalados pueden ayudar a mejorar los síntomas, aumentar la función pulmonar del paciente y retrasar la progresión de la enfermedad. La fisioterapia respiratoria, el control nutricional, la ayuda psicológica y la oxigenoterapia son medidas no farmacológicas que también pueden contribuir a mejorar la vida de estos pacientes.